Armas contra la Alergia
Miércoles, 20 Agosto 
Aunque no es frecuente que las enfermedades alérgicas revistan gravedad, sí es preciso que las personas que la padecen reciban una asistencia médica controlada. Para ello, lo primero que hay que averiguar es si la dolencia se trata de una alergia y en caso positivo descubrir el alergeno responsable.
Las Pruebas
Una vez detectados los posibles agentes alérgicos se le realizan al enfermo unas pruebas o test cutáneos. Estas pueden ser de dos tipos: hipodérmicas e intradérmicas.
Las primeras, utilizadas fundamentalmente en procesos alérgicos cutáneos, consisten en la aplicación de determinadas sustancias en la piel del enfermo, observándose la reacción que se produce a las 48 horas.
Los test intradérmicos son más fiables y van más allá de la incisión; el alergeno sospechoso se inyecta en la piel lo que ofrece una mayor facilidad de reacción a los anticuerpos del alérgico. Con estas pruebas se suele detectar la causa de la alergia en el 90 por ciento de los casos.
