Tipos de tratamiento
Miércoles, 20 Agosto 
Una vez determinada la causa de la enfermedad, la primera recomendación médica es que el paciente evite, en la medida de sus posibilidades, el contacto con el agente alérgico, para el que además se suelen recomendar tres tipos de tratamiento.
Por un lado está la desalergización ambiental, un tratamiento sintomático, generalmente a base de antihistamínicos para evitar las consecuencias de la reacción antígeno o alergeno/anticuerpo.
Por otro, la inmunoterapia o desensibilización, consistente en la inoculación al paciente de determinadas dosis del agente alérgico, que van aumentando paulatinamente con el fin de que su organismo cree los anticuerpos necesarios para combatirlo sin que se manifieste molestia alguna. Estas vacunas, eficaces en un 80 por ciento de los casos, se aplican después de haber realizado un estudio individualizado y exhaustivo del enfermo.
Asímismo, la medicina hemeopática ofrece también soluciones a este tipo de problemas. Para los hemeópatas, la alergia es la manifestación de la incapacidad del organismo para eliminar las toxinas cuando éste está repleto de ellas. El sistema empleado es similar a la inmunoterapia, junto con la recomendación de llevar a cabo una dieta alimenticia equilibrada, practicar algun deporte y evitar el consumo de estimulantes, medicamentos, alcohol y tabaco.
No obstante, en la actualidad, los estudios e investigaciones sobre afecciones alérgicas continúan realizándose en todo el mundo. El 31 de mayo de 1991 se presentaba en Madrid un nuevo sistema automatizado de detección de la enfermedad a partir de una muestra de sangre. Este sistema introducido en Italia y Francia desde hace dos años, se encuadra en las llamadas pruebas “in vitro”, es decir, que se realizan en laboratorio y no sobre la piel del paciente.
